En los últimos años, la transformación tecnológica y digital ha redefinido muchos de los paradigmas tradicionales del entorno empresarial. Sin embargo, hay dos factores que continúan siendo determinantes para el éxito de cualquier organización: la capacidad de adaptación y la apuesta por la innovación. La razón es que la competitividad siempre ha estado ligada al deseo constante de evolucionar y mejorar, un principio que hoy se refleja tanto en el desarrollo de nuevas tecnologías y metodologías de trabajo como en la actualización de las competencias y habilidades de los profesionales que forman parte de la empresa.
Así, desde el punto de vista de los Recursos Humanos, la formación continua nunca ha dejado de ser una inversión estratégica para las empresas que buscan seguir creciendo y siendo competitivas. Y todavía menos en un momento como el actual, en el que el talento humano y la inteligencia artificial están aprendiendo a convivir y a complementarse. De hecho, según datos del Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad (ONTSI), el 78 % de los trabajadores españoles demanda hoy formación en tecnologías digitales.
Sin embargo, muchas organizaciones todavía no destinan suficientes recursos a preparar a sus empleados para afrontar los nuevos retos del mercado. Principalmente, porque hacerlo les supone destinar tiempo y recursos. Pero es aquí donde cobra importancia una posibilidad que no todas contemplan: la de obtener financiación que les facilite el proceso. Por eso, en este artículo te ofrecemos una completa guía sobre cómo bonificar cursos de formación en 2026.
¿Qué es la formación bonificada y cómo funciona?
La formación bonificada, también denominada formación programada por las empresas, es un mecanismo que permite a las organizaciones recuperar total o parcialmente el coste de las acciones formativas que realizan para sus trabajadores. Para ello, deben utilizar cursos bonificados para empresas, los cuales permiten aplicar bonificaciones en las cotizaciones a la Seguridad Social.
El sistema está gestionado por la Fundación Estatal para la Formación en el Empleo (FUNDAE), organismo responsable de supervisar y regular el uso de los fondos destinados a la formación profesional de los trabajadores. Estos recursos proceden de las cotizaciones que empresas y empleados realizan mensualmente a la Seguridad Social en concepto de formación profesional, y que equivalen al 0,7 % de la base de cotización (del cual, 0,6 % corre a cargo de la empresa y 0,1 % del trabajador).
A partir de estas aportaciones, se calcula el crédito formativo anual del que dispone cada organización. De esta forma, si participa en una formación bonificada FUNDAE, puede recuperar total o parcialmente su inversión mediante las deducciones correspondientes que se aplican a sus cotizaciones sociales.
¿Cómo se calculan los créditos de formación para empresas?
Al conocer las posibilidades que les brindan los cursos bonificables en Madrid, una de las preguntas más habituales entre los directivos y responsables de Recursos Humanos es de cuánto dinero dispone cada empresa para formar a sus trabajadores. Pero la cantidad varía en cada caso, ya que depende de:
- Lo que haya cotizado en concepto de formación profesional durante el ejercicio anterior.
- El tamaño medio de su plantilla.
Actualmente, FUNDAE establece un crédito mínimo de 420 euros para las compañías que cuentan con entre uno y cinco trabajadores. Y a partir de los seis empleados, se aplican distintos porcentajes sobre la cuota de formación profesional que hubiera ingresado el año anterior: 100 % si tiene entre 6 y 9 trabajadores, 75 % entre 10 y 49, 60 % entre 50 y 249, y 50 % para aquellas de gran tamaño que superan los 250 asalariados.
Además, el modelo de formación bonificada de FUNDAE también ofrece una ventaja específica para las pequeñas organizaciones. Aquellas que tienen menos de medio centenar de empleados pueden reservar los créditos de formación para empresas que no utilicen en un ejercicio y acumularlos durante los dos siguientes, siempre y cuando realicen el trámite correspondiente. De ahí que conocer el crédito disponible y planificar con antelación su utilización resulte fundamental para aprovechar este sistema.
Requisitos para bonificar correctamente una formación
Aunque la respuesta a cómo bonificar cursos de formación es bastante sencilla, para formalizar el proceso hay que cumplir una serie de requisitos establecidos por la normativa. Así que identificarlos y aplicarlos correctamente es clave para garantizar una gestión apropiada de la bonificación y evitar incidencias, requerimientos o posibles reclamaciones posteriores.
Estos se articulan en tres ámbitos principales:
Requisitos para la empresa
- Ha de estar al corriente de pago con Hacienda y la Seguridad Social.
- Debe disponer del crédito suficiente para cubrir la bonificación.
- Tiene que informar previamente a la Representación Legal de los Trabajadores (RLT) si esta existe.
Requisitos para los trabajadores participantes
- Tienen que estar contratados bajo el Régimen General de la Seguridad Social.
- Han de mantener su vinculación laboral durante la realización del curso.
- Deben participar activamente en la acción formativa.
Requisitos relativos a los cursos bonificados para empresas
La normativa exige que se acredite adecuadamente que los alumnos participan en los cursos. Esto significa que:
- En la formación presencial se deben cumplir los porcentajes mínimos de asistencia que se exigen. Además, se deben firmar los controles de presencia que se realicen.
- En la teleformación o e-learning, se solicita mantener unos registros de conexión, completar aquellas actividades que sean obligatorias y superar las evaluaciones establecidas.
Cómo bonificar los cursos de formación paso a paso
El procedimiento para disponer de los créditos de formación para empresas incluye diversos trámites administrativos, pero estos pueden superarse fácilmente si se preparan en varias fases.
1. Consultar el crédito disponible
El primer paso es conocer cuánto crédito puede utilizar la empresa en este concepto durante el ejercicio actual. FUNDAE cuenta con herramientas para calcularlo o consultarlo a partir de la información que proporciona la Tesorería General de la Seguridad Social.
Disponer de esta información permite planificar acciones formativas más eficaces y alineadas con los objetivos estratégicos de la empresa. Principalmente, porque el fin último de estos cursos bonificados es que resulten valiosos y productivos para que los profesionales puedan actualizar sus competencias y, de esta forma, ayudar a sus empresas a ser más competitivas.
2. Elegir la formación adecuada
Tras identificar las necesidades de la plantilla, llega el momento de elegir los programas más apropiados para cubrirlas. Los cursos bonificables en Madrid son muy variados, porque permiten mejorar conocimientos y competencias en áreas como recursos humanos, gestión y dirección empresarial, marketing, ventas, finanzas, idiomas, herramientas digitales, inteligencia artificial, análisis de datos o sostenibilidad.
3. Comunicar el inicio de la formación
La empresa debe notificar la formación antes de que esta comience. Según establece FUNDAE, el inicio del curso tiene que comunicarse, como mínimo, con dos días naturales de antelación. Para ello, hay que proporcionar información como las fechas en las que se va a celebrar, el lugar donde se impartirá, los participantes de la organización y la entidad encargada de realizarlo.
4. Documentar correctamente el curso
Para acceder a los beneficios de los créditos de formación para empresas, también hay que acreditar que los cursos se han realizado conforme a lo previsto. La manera de hacerlo es reunir y conservar la documentación que demuestre que se han impartido, seguido y completado. Lo habitual es que, según las características del programa:
- Se realicen controles de asistencia.
- Se proporcione documentación a los alumnos.
- Se utilicen plataformas digitales en las que se realicen registros de actividad.
- Se hagan evaluaciones.
- Se entreguen diplomas o certificados por la realización del curso.
- Se genere documentación económica relacionada con los costes.
Llevar una adecuada trazabilidad documental facilitará enormemente cualquier comprobación posterior para verificar que los cursos bonificados para empresas se han realizado.
5. Comunicar la finalización y aplicar la bonificación
Una vez que los empleados han terminado el curso, la empresa debe comunicarlo. Esto es imprescindible para que luego pueda aplicarse la bonificación correspondiente en las cotizaciones a la Seguridad Social.
Además, para que la formación bonificada FUNDAE se ajuste a las expectativas de la compañía, es importante recordar que bonificable no significa necesariamente que el curso termine siendo gratuito. El importe que se podrá deducir depende de diferentes factores, como el crédito disponible, los costes admitidos y las obligaciones de cofinanciación.
Es más, las empresas de más de cinco trabajadores deben realizar una aportación privada cuyo porcentaje depende de su tamaño. Este va desde el 5 % en aquellas con 6 a 9 profesionales hasta un máximo del 40 % para las que superen los 250.
Optimizar el crédito con la formación bonificada de Cámara Madrid
La necesidad de realizar varios trámites y la existencia de unos requisitos mínimos justifica que las empresas presten especial atención a la gestión administrativa de los cursos bonificados. Cometer un error en las comunicaciones, en la documentación o en la justificación puede complicar el acceso a los créditos e incluso generar nuevos requerimientos. De ahí la importancia de trabajar con entidades habituadas a gestionar este tipo de formación.
En el caso de la región madrileña, la Escuela de Negocios de la Cámara de Comercio de Madrid ofrece una amplia oferta de cursos bonificados para empresas. Este catálogo incluye formación especializada en múltiples áreas y campos, como la gestión empresarial, el comercio y las ventas, los negocios internacionales, la tecnología, el marketing, las habilidades directivas y el liderazgo, la contabilidad y las finanzas, la sostenibilidad e incluso los idiomas.
Además, sus ventajas no acaban ahí, porque los propios servicios de la Cámara facilitan el proceso de gestión de la bonificación. De esta forma, ayudan a las organizaciones a descubrir de forma fácil y segura cómo acceder a los créditos de formación para disfrutar de los beneficios asociados a FUNDAE.
Convierte tu crédito formativo en una inversión para el futuro
Saber cómo bonificar cursos de formación permite ir mucho más allá del ahorro: ofrece a las empresas la oportunidad de transformar su crédito disponible en nuevas competencias, mayor capacidad de adaptación y profesionales mejor preparados para afrontar los cambios del mercado.
En este sentido, en la Escuela de Negocios de la Cámara de Comercio de Madrid disponemos de una completa oferta de cursos bonificados y la experiencia necesaria para facilitar la gestión del proceso. Contar con el apoyo de especialistas permite aprovechar mejor el crédito formativo disponible, reducir la carga administrativa y garantizar que cada acción formativa aporte valor tanto a los profesionales como a la organización.
Así que, si buscas aprovechar al máximo las posibilidades de los cursos bonificables en Madrid, te invitamos a contactar con nosotros. Te ayudaremos a convertir tus créditos formativos en conocimiento útil, nuevas competencias y oportunidades de crecimiento para que la formación contribuya de forma real al avance de tu empresa.