El potencial de la inteligencia artificial (IA) está lejos de vislumbrarse, pero su impacto ya se hace notar con creces en todos los ámbitos de la vida diaria. En especial en el mercado laboral, donde herramientas como la IA generativa han necesitado muy poco tiempo para consolidarse como una tecnología fundamental para optimizar la eficiencia, productividad y rentabilidad de las organizaciones.
De hecho, según un informe de Deloitte, tres de cada cuatro empresas españolas prevén aumentar su inversión en este ámbito durante el próximo año. Esta tendencia apunta a un crecimiento significativo de la demanda de profesionales especializados en IA generativa a corto plazo, especialmente si se tiene en cuenta que solo el 34 % de los directivos en España afirman contar con un alto nivel de conocimiento en esta tecnología. Así que, en este contexto, formarse se posiciona como una decisión estratégica clave.
Para profundizar en ello, hemos hablado con uno de los mayores especialistas en IA generativa de España, Daniel Moreno Carbonero. Con más de dos décadas de trayectoria profesional como docente y responsable de proyectos de transformación digital y adopción de IA, actualmente es profesor del Curso ‘Inteligencia Artificial Generativa aplicada al Entorno de Trabajo. Certificado IA Generativa GAIPC®’ online de la Escuela de Negocios. Por lo que nadie mejor que él para contarnos por qué el futuro se construye ya a través de prompts.
Pregunta: Desde su perspectiva como especialista en transformación digital, ¿cómo está impactando la Inteligencia Artificial en la evolución del mercado laboral y en la competitividad de las empresas?
Respuesta: La Inteligencia Artificial está transformando el mercado laboral de una forma profunda. No se trata de una herramienta más que automatiza tareas en nuestro trabajo diario, sino que representa una transformación completa, que afecta a la forma en la que trabajamos, tomamos decisiones y aportamos valor en las organizaciones.
La IA está redefiniendo funciones, roles y responsabilidades dentro de la empresa, tanto en trabajos manuales como en perfiles cualificados y profesionales sénior. Hoy prácticamente ningún sector y departamento puede mantenerse al margen de este cambio, por lo que el reto no es resistirse al cambio, sino aprender a convivir con esta tecnología.
En este nuevo escenario, van a destacar los profesionales que desarrollen capacidad de adaptación, criterio y un uso responsable de la IA. Para ello, la formación continua será clave, ya que el ecosistema de la IA evoluciona a gran velocidad y dejar de aprender se convertirá en quedarse fuera del mercado laboral.
En definitiva, los profesionales y las empresas que liderarán el futuro no serán los que más tecnología incorporen, sino los que mejor sepan integrarla en sus procesos, en su cultura y en su toma de decisiones para generar valor real a sus clientes.
¿Qué salto cualitativo puede dar un profesional que se forma en habilidades digitales y en IA frente a otro que no cuenta con estos conocimientos?
Un profesional que se forma en habilidades digitales y en Inteligencia Artificial cambia por completo su forma de trabajar y el valor que aporta a su Empresa.
No es solo que trabaje más rápido, es que trabaja con más criterio. Analiza y comprende mejor la información, toma decisiones más fundamentadas, automatiza tareas repetitivas y puede dedicar más tiempo a la planificación y a aquellas tareas que generan más valor a su Empresa.
Además, empieza a ver su función con una perspectiva más amplia. Deja de centrarse solo en cumplir tareas y pasa a preocuparse por cómo optimizar procesos, aportar soluciones y generar impacto.
El uso de la IA en tu trabajo diario permite al trabajador asumir más responsabilidad, liderar proyectos y convertirse en un perfil clave dentro de la organización.
En un entorno tan competitivo como el actual, esta evolución marca la diferencia entre crecer profesionalmente o quedarse estancado.
Un estudio reciente del MIT Massachusetts Institute of Technology, titulado ‘The GenAI Divide: State of AI in Business 2025’, revela un dato muy significativo: el 95 % de los proyectos piloto de inteligencia artificial generativa en empresas no logra generar un impacto medible ni escalar más allá de esa fase experimental. Solo alrededor de un 5 % consigue integrarse con éxito en los flujos de trabajo y aportar resultados reales al negocio.
¿Cuáles son, en su opinión, los principales retos que afrontan hoy las empresas para aprovechar esta tecnología de manera real y escalable?
Como comentábamos al principio de esta entrevista, el verdadero reto de la Inteligencia Artificial no está en la herramienta, sino en cómo se adopta e integra en la organización.
En este sentido, en dicho estudio reciente del Massachusetts Institute of Technology, muestra que la mayoría de los proyectos de IA en empresas no consigue superar la fase piloto ni generar un impacto real, precisamente por no incorporarse de forma efectiva en los flujos de trabajo.
En la práctica, esto ocurre por varios factores: falta de una estrategia clara, uso aislado de herramientas, ausencia de rediseño de procesos, déficit de formación, resistencia cultural al cambio y problemas en la gestión y gobernanza del dato.
En definitiva, la IA no funciona como un parche. Para que sea real y escalable, necesita un proceso de adopción que incluya estrategia, formación, cultura, datos y liderazgo dentro de las Empresas. Sin ese enfoque global, la mayoría de los proyectos terminan estancándose, por muy avanzada que sea la tecnología.

La ingeniería de prompts se ha convertido en una competencia fundamental para interactuar con modelos de IA generativa. ¿Por qué es tan importante dominarla y cómo puede impactar en la productividad y en la calidad del trabajo diario?
Aunque la Inteligencia Artificial generativa ha evolucionado muchísimo y cada vez es más potente, a día de hoy sigue siendo fundamental saber preguntar bien, es decir, dominar el prompting.
Saber “hablar con la IA” implica entender qué información necesita, qué resultado buscamos y cómo vamos a utilizarlo en nuestro trabajo. También supone revisar y validar las respuestas, no aceptarlas de forma automática.
Cuando un profesional domina esta forma de interactuar con la tecnología, su productividad se multiplica. Puede analizar mejor, crear contenidos más sólidos, tomar mejores decisiones y reducir errores.
En cambio, un mal prompt genera respuestas imprecisas o superficiales, lo que termina provocando pérdidas de tiempo y frustración.
Por eso, la ingeniería de prompts marca la diferencia entre usar la IA de forma puntual y aprovecharla como una verdadera herramienta profesional integrada en el día a día.
En el Curso de ‘Inteligencia Artificial Generativa Aplicada al Entorno de Trabajo’ insistimos especialmente en el prompting como uno de sus pilares básicos, porque saber preguntar bien es lo que permite sacarle verdadero partido a la IA.
La IA avanza mucho más rápido que las normativas para regularla, por lo que actualmente hay un evidente vacío legal que afecta a derechos fundamentales, como la privacidad o la protección de datos. ¿Cuáles son, a su juicio, las principales consideraciones éticas y de seguridad que deben tener en cuenta quienes desarrollan e implementan soluciones basadas en IA?
En mi opinión, debe existir un marco regulatorio y una ley que ordene el desarrollo y el uso de la Inteligencia Artificial, tanto en las instituciones públicas como en las privadas, porque estamos hablando de una tecnología que impacta directamente en nuestros derechos fundamentales, en la privacidad, la seguridad y la protección de nuestros datos.
Contar con un marco normativo claro no es una barrera, sino una garantía. Un marco bien diseñado genera certezas y seguridad tanto para los desarrolladores como para los usuarios, y favorece un uso ético y responsable de la IA.
En este sentido, el enfoque impulsado por la Unión Europea con la Ley de Inteligencia Artificial (‘AI Act’) parte de principios bien planteados, como la gestión del riesgo, la supervisión humana y la protección del ciudadano.
Ahora bien, en algunos casos, esta regulación está derivando en un marco excesivamente rígido, que puede dificultar la adopción de la tecnología, su integración en los procesos empresariales y su capacidad para innovar.
Por lo tanto, considero, que a partir de los principios de la Ley de Inteligencia Artificial (‘AI Act’), se puede seguir trabajando en la mejora de la normativa, para proteger tanto a los usuarios como a los desarrolladores, y facilitar la creación de soluciones de IA responsables, transparentes y alineadas con nuestros derechos fundamentales.
¿Qué propone el Curso ‘Inteligencia Artificial Generativa aplicada al Entorno de Trabajo. Certificado IA Generativa GAIPC®’ online de la Escuela de Negocios de la Cámara de Comercio de Madrid, y qué ventajas ofrece a los alumnos en comparación con otras alternativas formativas disponibles en el mercado?
El curso de ‘Inteligencia Artificial Generativa aplicada al Entorno de Trabajo. Certificado IA Generativa GAIPC®‘de la Cámara de Comercio de Madrid está diseñado para dar respuesta a una necesidad real que hoy tienen muchos profesionales, aprender a integrar la Inteligencia Artificial en su trabajo de forma práctica, segura y con impacto real.
A lo largo del programa, los participantes no solo adquieren conocimientos técnicos, sino que desarrollan criterio para aplicar la IA con responsabilidad, comprendiendo sus límites, riesgos y oportunidades. Además, aprenden buenas prácticas de uso, trabajan con herramientas como ChatGPT y otros modelos de lenguaje, y aplican estos conocimientos a distintos contextos profesionales.
El curso incluye también casos reales y un proyecto final, en el que cada alumno desarrolla su propia solución de IA y traslada lo aprendido a su entorno laboral.
Todo ello, con la posibilidad de obtener una doble titulación: la propia de la Cámara de Comercio y la certificación oficial en IA Generativa GAIPC® de CertiProf.
Tras completar el Curso, los alumnos aprenden a utilizar de forma avanzada la IA generativa. ¿Podría compartir algunos ejemplos prácticos de lo que pueden llegar a lograr aplicando estas competencias en su día a día profesional?
Tras finalizar el curso, los alumnos no se limitan a usar la IA generativa de forma puntual, sino que aprenden a diseñar soluciones adaptadas a sus funciones y a integrarlas en su trabajo diario.
En función de su puesto y adaptados al mismo, los alumnos crean sus propias soluciones con el uso de IA generativa, para preparar:
- Informes, organizar documentación o responder consultas habituales.
- Automatizan informes, propuestas o presentaciones.
- Optimizan tareas administrativas repetitivas, llegando a diseñar agentes personalizados para cubrir necesidades muy concretas de su trabajo diario.
Todo esto parte de problemas reales de su día a día. No son ejercicios teóricos, son soluciones que ellos mismos construyen y que luego incorporan a sus flujos de trabajo diario. El resultado es un cambio claro de mentalidad, el pasar de usar la IA de forma puntual, a preguntarte constantemente cómo puedes mejorar su trabajo diario con la ayuda de la Inteligencia Artificial.
Prepárate para el salto profesional que la IA ya está impulsando
La entrevista con Daniel Moreno nos deja un mensaje inequívoco: la IA generativa ya está transformando el trabajo, y solo quienes se formen de manera práctica y estratégica podrán aprovecharla de verdad. Dominar habilidades digitales, entender cómo integrar la IA en el día a día y saber formular buenos prompts marca hoy la diferencia entre estancarse o convertirse en un perfil clave dentro de la empresa.
El curso ‘Inteligencia Artificial Generativa aplicada al Entorno de Trabajo. Certificado IA Generativa GAIPC®’ ofrece justo eso: criterio, práctica real y una certificación oficial que avala el dominio de esta tecnología. Por eso, si quieres avanzar, diferenciarte y liderar este nuevo escenario profesional, ahora es el momento de formarte con la Escuela de Negocios de la Cámara de Comercio de Madrid.