El rol de las finanzas sostenibles en la transición ecológica de las empresas

Escuela de Negocios24/02/2026
 

Desde el punto de vista de las empresas, hay multitud de caminos para llegar a la rentabilidad financiera. Y aunque muchas siempre han tratado de alcanzarla por el camino más corto posible —aquel que puede traerles beneficios rápidos y directos—, en los últimos años han surgido nuevas estrategias que van más allá de lo puramente económico y que también buscan tener un impacto positivo tanto en la sociedad como en el medio ambiente.

Nos referimos a las estrategias corporativas basadas en los criterios ESG, sobre los que ya hemos hablado en este blog. Estos criterios integran aspectos ambientales (Environmental), sociales (Social) y de gobernanza (Governance), que las empresas deben considerar al invertir. Su objetivo es impulsar modelos de negocio que, además de ser productivos y rentables, generen beneficios adicionales como mejorar la reputación, atraer talento e incrementar la competitividad.

Por ello, hoy es fundamental hablar de finanzas sostenibles: políticas que orientan los recursos hacia actividades con impacto positivo en la sociedad y el medio ambiente, contribuyendo al mismo tiempo al crecimiento y solidez de la propia organización.

¿Qué son las finanzas sostenibles y cuál es su papel en la sostenibilidad empresarial?

Se trata de un enfoque financiero que incorpora los criterios ESG en la toma de decisiones de inversión y financiación empresarial. De este modo, no solo busca generar rentabilidad económica, sino también alcanzar objetivos como:

  • Contribuir al desarrollo sostenible de la sociedad y reducir los riesgos asociados al cambio climático (criterio ambiental).
  • Fomentar la responsabilidad social (criterio social) desde una adecuada gestión de las relaciones de la empresa con sus empleados, clientes, proveedores y comunidades. Esto incluye acciones para garantizar el respeto de los derechos humanos, la seguridad laboral, el pago de unos salarios justos, el respeto de la diversidad y la protección de los consumidores, entre otras.
  • Llevar a cabo una adecuada gestión empresarial (criterio de gobernanza) para implementar medidas que aseguren la transparencia, la ética, la prevención contra la corrupción o el correcto funcionamiento del consejo de administración.

Así, las finanzas ESG son la base de una estrategia empresarial equilibrada que es sinónimo de sostenibilidad a medio y largo plazo. A través de ellas, las organizaciones pueden realizar una transformación ecológica hacia modelos de producción más respetuosos con el medio ambiente y comprometidos con los derechos humanos, la igualdad social y la transparencia.

Las ventajas de dar el paso son evidentes, porque gracias a las finanzas sostenibles las empresas impulsan su responsabilidad corporativa, reducen riesgos (como regulatorios, climatológicos y de mercado), estimulan la innovación, mejoran su reputación, atraen talento e inversión, generan valor a largo plazo, facilitan su acceso a capital (como bonos verdes o préstamos sostenibles) y cumplen con la nueva normativa.

Tipos de finanzas sostenibles

Las finanzas ESG engloban diversos instrumentos y productos financieros para el fomento del desarrollo sostenible en las empresas, logrando con ello alcanzar un equilibrio entre la rentabilidad económica y la sostenibilidad. Estas se organizan en varios tipos:

Finanzas verdes

Son estrategias e inversiones que se destinan a la ejecución de proyectos que contribuyen directamente en la protección del medio ambiente y la lucha contra el cambio climático. De este tipo de finanzas sostenibles algunos ejemplos son los bonos verdes (títulos de deuda para financiar actividades con un impacto ambiental positivo), los préstamos para la eficiencia energética de edificios o los proyectos para el desarrollo de una economía circular y de protocolos de reciclaje.

Finanzas sociales

Este enfoque destina el dinero a la realización de proyectos que tienen un impacto social positivo o que generan beneficios sociales. Por ejemplo, planes para el acceso a viviendas asequibles, para la formación de los empleados, la mejora de la educación en una comunidad o la concesión de créditos para pymes.

Finanzas sostenibles (mixtas)

Ofrecen una perspectiva integral, porque combinan objetivos ambientales y sociales. Algunos casos típicos de este tipo de finanzas sostenibles son los bonos sostenibles para financiar proyectos que fomentan el uso de energías renovables y el empleo local, las inversiones para la innovación y el desarrollo de ciudades inteligentes o los planes para crear infraestructuras sostenibles que tengan un impacto social (como la creación de ciclovías y corredores verdes).

Inversión Socialmente Responsable (ISR)

Para seleccionar sus activos, los inversores pueden utilizar criterios ESG que les ayuden a descartar o excluir las empresas que no alcancen unos determinados objetivos o lleven a cabo actividades perjudiciales para la sociedad y el medio ambiente. Un buen ejemplo de este tipo de finanzas sostenibles son los Fondos ISR, como los que gestionan determinadas entidades bancarias o sistemas automatizados de gestión de inversiones (roboadvisores).

Microfinanzas verdes e impacto medible

Estas finanzas ESG se componen de pequeños créditos para la realización de proyectos sostenibles en entornos o comunidades vulnerables. Su objetivo es tener un impacto positivo evidente en estos lugares, facilitando un desarrollo y crecimiento que también aporte un retorno financiero en el futuro. Algunas muestras de ellas son los microcréditos para instalar paneles solares en zonas rurales, para impulsar la agricultura sostenible o para facilitar el acceso a la educación en áreas marginales.

Préstamos sostenibles

En estos casos, el costo del préstamo (la tasa de interés) está vinculado al cumplimiento por parte de la empresa de los objetivos ESG que se le hayan marcado en el momento de suscribirlo. Suelen estar vinculados a metas como la reducción de emisiones de carbono, el fomento de la igualdad de género, la puesta en marcha de políticas de diversidad o el cumplimiento de ciertos estándares de gobernanza.

finanzas sostenibles

Finanzas sostenibles y Agenda 2030

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible es un plan de acción global impulsado por la ONU y aprobado en 2015 por 193 países. Su objetivo principal es lograr un desarrollo sostenible integral para 2030. Para ello, establece una hoja de ruta que aborda los grandes retos de nuestro tiempo, como el hambre, el cambio climático y la desigualdad. Así, este plan se articula en 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y 169 metas, organizadas en torno a cinco ejes fundamentales: personas, planeta, prosperidad, paz y alianzas.

Para su correcta implementación requiere del compromiso y la participación de todos los actores sociales, incluyendo las empresas. De forma que las finanzas sostenibles son un mecanismo idóneo para alinear sus estrategias económicas y de negocio con los propósitos fundamentales de los ODS. Estas permiten canalizar los recursos financieros hacia las actividades que contribuyen a la consecución de las mencionadas metas, asegurándose además de que los esfuerzos sean viables desde el punto de vista económico.

Estos son algunos ejemplos de la relación existente entre los diferentes tipos de finanzas sostenibles y la Agenda 2030:

  • Finanzas verdes y ODS ambientales: estas inversiones pueden reforzar Objetivos diversos, como ODS 7 (Energía asequible y no contaminante), ODS 12 (Producción y consumo responsables), ODS 13 (Acción por el clima), ODS 14 (Vida submarina) y ODS 15 (Vida de ecosistemas terrestres).
  • Finanzas y ODS sociales: a través de este enfoque, las finanzas sostenibles pueden tener un impacto positivo para el cumplimiento de ODS 1 (Fin de la pobreza), ODS 3 (Salud y bienestar), ODS 4 (Educación de calidad), ODS 8 (Trabajo decente y crecimiento económico) y ODS 10 (Reducción de las desigualdades).
  • Finanzas sostenibles y ODS vinculados al desarrollo de infraestructuras: cuando combinan metas ambientales y sociales, las finanzas ESG pueden comportarse como catalizadores para el cumplimiento de las metas incluidas en el ODS 9 (Industria, innovación e infraestructuras), ODS 11 (Ciudades y comunidades sostenibles) y ODS 17 (Alianzas para lograr los objetivos).

Finanzas sostenibles en España: situación actual y tendencias

La inversión en estrategias y proyectos sostenibles está en alza en nuestro país. Según datos recientes de Finresp, el Centro de Finanzas Responsables, el gasto en esta área creció más del 20 % en 2024 en comparación con el año anterior. Esto permitió cerrar el ejercicio con más de 146.000 millones de euros gestionados bajo criterios de sostenibilidad en fondos de inversión, así como otros 54.000 millones de euros en planes de pensiones.

Además, los instrumentos sostenibles de deuda y financiación también recuperaron la senda de crecimiento tras una tendencia previa a la baja. En este sentido, se registraron 47 emisiones de bonos verdes, sociales o vinculados a la sostenibilidad por valor de más de 17.000 millones de euros. Y de ellos, el sector financiero emitió uno de cada cuatro euros de manera directa.

Detrás de esta tendencia positiva hay iniciativas tanto gubernamentales como privadas. Entre las primeras destacan los Fondos Europeos Next Generation EU, los Bonos Verdes del Tesoro y el ‘Libro Verde de Finanzas Sostenibles’ (publicado en 2024), que busca ayudar al sector privado a adaptarse a la normativa verde europea y a desarrollar productos sostenibles.

Y en ámbito privado, sobresale el creciente compromiso de las empresas españolas con las políticas sostenibles. Según datos de ‘Pacto Mundial’, una de cada cinco compañías ya utiliza instrumentos de financiación o inversión vinculados a criterios ESG, como los productos sostenibles (54 %) o los bonos verdes (17 %).

Formación para liderar la gestión sostenible y financiera

A pesar de estos avances, muchas empresas aún deben sumarse al cambio para incorporar las finanzas sostenibles como motor de sus estrategias. Para ellas, comprender la importancia de los criterios ESG es sencillo; pero el verdadero reto está en aplicarlos. Principalmente, porque les obligan a realizar transformaciones profundas que afectan a todas las áreas del negocio.

Para invertir en sostenibilidad con el menor riesgo, las empresas necesitan profesionales especializados. Sin embargo, se calcula que el 78 % de las organizaciones tienen dificultades para encontrar estos perfiles en el mercado de trabajo, porque es un ámbito que todavía tiene una oferta académica escasa en España. De ahí que el Máster en Sostenibilidad Organizacional que te ofrece la Escuela de Negocios de Cámara de Comercio de Madrid sea una de las propuestas formativas más completas que puedes encontrar ahora mismo en nuestro país.

No solo por ofrecer una Doble Titulación (con Título Propio de la Universidad Rey Juan Carlos y Título de la Cámara de Comercio de Madrid). También porque su programa tiene un enfoque basado en el modelo de triple balance que se aplica a todos los stakeholders (clientes, empleados, proveedores, competidores, instituciones, administraciones públicas, sociedad, etc.), a lo largo de toda la cadena de valor y en todas las áreas funcionales de la administración de empresas (producción y operaciones, marketing, RRHH, y contabilidad y finanzas). Lo que quiere decir que permite medir las prácticas empresariales desde su:

  • Impacto ambiental.
  • Impacto social.
  • Impacto económico.

Metodología práctica para una aplicación efectiva de las finanzas sostenibles

Así, gracias a un programa diseñado para responder a las necesidades actuales de las empresas, el alumno adquiere una visión global del papel que desempeña la sostenibilidad en las estrategias corporativas. Y también se prepara para aportar soluciones innovadoras y eficaces frente a los principales desafíos. De hecho, este Máster en Sostenibilidad Organizacional destaca por su enfoque práctico, orientado a desarrollar habilidades profesionales y afrontar situaciones reales con criterio y confianza.

Este aprendizaje se refuerza con un claustro formado por profesores universitarios, directivos y profesionales expertos en sostenibilidad y gestión estratégica. Así que su experiencia es el mejor apoyo para aprender en profundidad, mediante una metodología mixta que combina clases presenciales y en streaming, adaptándose a las necesidades del alumno.

Da el paso hacia la sostenibilidad: lidera el cambio con formación especializada

En definitiva, las finanzas sostenibles son la base para construir empresas resilientes, competitivas y alineadas con los desafíos globales. Integrar criterios ESG en la estrategia corporativa no solo reduce riesgos, sino que abre la puerta a nuevas oportunidades de crecimiento y reputación.

¿Quieres liderar esta transformación y convertir la sostenibilidad en tu ventaja competitiva? Descubre el Máster en Sostenibilidad Organizacional de la Cámara de Comercio de Madrid… ¡y da el primer paso hacia el futuro empresarial!

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