En los últimos años, se ha repetido con frecuencia que «los datos son el nuevo petróleo». Sin embargo, como recuerda el Foro Económico Mundial, existen diferencias fundamentales que matizan esta comparación. A diferencia del petróleo, los datos no son un recurso escaso, sino prácticamente ilimitado; y, lejos de consumirse con su uso, pueden reutilizarse y generar valor de forma continua. Además, para que realmente aporten beneficios, es imprescindible recopilarlos, procesarlos y almacenarlos adecuadamente. De hecho, se estima que solo alrededor del 10 % de los datos que se generan están en un formato que permite su análisis y puesta en común.
El resultado de ello es que, según ‘The Data Warehouse Institute’ (TDWI), anualmente los datos sucios le cuestan 600.000 millones de dólares a las empresas estadounidenses. Un impacto que se extiende a numerosos procesos organizativos: los especialistas en datos pueden dedicar entre el 60 % y el 80 % de su tiempo a tareas de limpieza, estandarización y organización; mientras que los analistas llegan a invertir hasta la mitad de su jornada trabajando con datos ocultos, incompletos o inexactos.
Este escenario explica por qué la depuración y preparación de datos se ha convertido en un paso imprescindible para cualquier estrategia empresarial orientada a la rentabilidad. Y, más aún, por qué es fundamental integrar este proceso de forma automatizada mediante un flujo de trabajo como el que ofrece Power BI, capaz de reducir errores, acelerar procesos y maximizar el valor de los datos desde el inicio.
¿Qué es el flujo de trabajo de Power BI?
Power BI es una herramienta para la visualización y el análisis de datos desarrollada por Microsoft a principios de la década de 2010. Está integrada por dos partes muy importantes: por un lado, una poderosa suite de análisis con más de 250 fórmulas DAX diferentes para analizar los datos y extraer las conclusiones que sean necesarias; y, por el otro, un programa de visualización para poder entenderlos e interpretarlos mejor.
Hasta hace no mucho tiempo, para utilizar correctamente esta herramienta era necesario conocer y dominar las diferentes fórmulas DAX, por lo que el proceso de transformar un archivo lleno de datos “sucios”, desordenados o inconsistentes a un dashboard estratégico podía llevar horas o incluso días. Pero en pleno 2026, el analista de datos tiene ante sí la posibilidad de automatizar su trabajo con IA gracias al ecosistema integrado de Microsoft y las capacidades de Copilot.
Esto significa ‘limpiar’ los datos en cuestión de minutos gracias al nuevo flujo de trabajo en Power BI. En pocos pasos, la información puede pasar de un estado inicial caótico y desestructurado a un informe interactivo que esté listo para ser analizado o compartido con el resto de la organización.
¿Cómo se produce la optimización en los flujos de trabajo?
El flujo de trabajo tradicional era lento y tedioso porque requería una serie de procesos manuales y la transformación de datos se tenía que realizar mediante herramientas independientes. Así que los informes obtenidos eran mucho más lentos y se prestaban menos a la colaboración. E incluso no estaban exentos de tener errores humanos como duplicidades, imprecisiones o falta de estandarización.
En cambio, el flujo de trabajo de Power BI es una opción moderna porque saca todo el partido a la automatización con la IA de Microsoft, Copilot. Al integrar de forma nativa diferentes herramientas, como la mencionada, Power Query y Power Pivot, ofrece modelos de datos limpios, gobernables y reutilizables. Y todo ello en un entorno colaborativo y accesible para los diferentes departamentos de la empresa, gracias al control centralizado que ofrece el entorno de Microsoft.

¿Cuál es el flujo de trabajo de Power BI?
Valiéndose de las herramientas integradas en la plataforma, el analista de datos moderno solo necesita seguir unos pocos pasos para obtener dashboards claros y listos para ser interpretados:
- Ingestar y transformar los datos mediante Power Query: el analista aporta unos ejemplos a Copilot para que haga sugerencias, identifique los problemas comunes —como los datos duplicados, las columnas mal estructuradas, los valores nulos o las inconsistencias entre fuentes— y limpie los datos.
- Modelar y relacionar los datos con Power Pivot: el analista de datos establece un esquema en estrella (‘Star Schema’) para que la IA trabaje detectando relaciones automáticas entre las tablas. Esto permite crear un modelo semántico que simplifica los cálculos DAX y mejora el rendimiento de las consultas, aunque es un proceso que requiere de la supervisión humana para asegurar su integridad lógica.
- Importar a Power BI para su visualización y análisis: el modelo procesado está listo para ser incorporado a la herramienta, la cual se encarga de renderizar la información. Como resultado, el analista de datos obtiene:
- Paneles interactivos.
- Indicadores clave (KPIs).
- Segmentadores y jerarquías.
- Visualizaciones avanzadas.
Optimización con IA y Copilot
Gracias a la integración total de estos tres pasos en un único flujo de trabajo de Power BI, los cambios que se aplican en el origen del análisis de los datos se ven reflejados instantáneamente en los reportes finales. Por lo que representa un perfecto ejemplo de cómo la automatización de trabajo con IA ayuda a las empresas a ser más productivas y eficientes.
En concreto, Copilot de Microsoft acelera el proceso de ingeniería de datos para que el analista pueda centrarse en su interpretación estratégica. Y lo hace ofreciendo:
- La generación automática de consultas y medidas DAX para obtener los datos que realmente se necesitan.
- La documentación de los modelos y procesos utilizados.
- Una narrativa inteligente que resume en texto lo que muestran las gráficas, lo que permite detectar errores o anomalías difíciles de percibir a simple vista.
- Sugerencias para transformar los datos desde Power Query.
- Una función de Q&A (Preguntas y respuestas) para preguntar a los informes mediante lenguaje natural y obtener como respuesta gráficos generados automáticamente.
- Acelerar la creación de elementos visuales.
De esta forma, la optimización de los flujos de trabajo con la IA Copilot se traduce en menos tiempo para preparar los datos, una dependencia de conocimientos técnicos avanzados mucho menor, reportes más rápidos y consistentes, mayor capacidad para escalar el negocio y una productividad general mucho más alta que aplicando los flujos tradicionales.
Cómo potenciar tu flujo de trabajo con IA: Curso online de ChatGPT y herramientas generativas
Power BI de Microsoft es solo una muestra de hasta dónde se puede llegar con una adecuada optimización de los flujos de trabajo con IA. Según el Foro Económico Mundial, de aquí a 2030 aproximadamente uno de cada cinco trabajos (22 %) experimentará importantes cambios estructurales por el impacto de esta tecnología. De ahí que los profesionales que empiecen a dominarla hoy vayan a lograr una ventaja competitiva decisiva para consolidar su futuro laboral.
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Gracias a su metodología práctica, interactiva y basada en clases en directo, el alumno aprende haciendo desde cero y de manera guiada. Por lo que, al finalizar, serás capaz de crear informes, desarrollar cuadros de mando interactivos y aplicar fórmulas DAX, transformando los datos en verdaderos activos para su empresa. Todo ello convierte esta formación en una oportunidad para impulsar tu perfil profesional y abrir nuevas puertas en un entorno cada vez más orientado al análisis y al conocimiento basado en datos.
Cámara de Madrid te enseña a optimizar tus flujos de trabajo
En conclusión, este curso online es una perfecta puerta de entrada hacia una tecnología que está cambiando el mundo tal y como lo conocemos. Solo en España la demanda de profesionales especializados en IA creció un 31 % entre 2024 y 2025, ya que las empresas son conscientes de que la optimización de sus flujos de trabajo gracias a la integración de herramientas como Power BI y Copilot les puede ayudar a incrementar hasta un 30 % su eficiencia operativa.
Hoy automatizar tareas complejas, reducir errores y acelerar la creación de informes ya no es una mera elección, sino una necesidad en un entorno donde la eficiencia define quién lidera y quién se queda atrás. Así que, si quieres incorporar estas capacidades a tu día a día profesional y convertirte en un referente en el uso estratégico de la IA, te invitamos a dar el siguiente paso: inscríbete en el Curso Business Intelligence: Power BI de la Cámara de Madrid y empieza a transformar tu productividad, tus procesos y tu futuro laboral desde hoy mismo.